El rechazo a la política

El mundo entero está cambiando su forma de pensar, las personas de todo el planeta están mostrando su rechazo a los Gobiernos y a las políticas tradicionales.

¿Será que envilecerse con el poder es condición humana?

Es impresionante ver en estos tiempos los resultados de la voz popular en las urnas, ejemplos hay muchos, algunos lamentables, la gente vota por castigo que al final se vuelve autocastigo, el socialismo y el comunismo ganan terreno en muchos lugares a causa de los malos gobiernos.

Las personas apuestan últimamente por opciones irresponsables, muestran su descontento con el Status Quo, pero sobre todo hoy más que nunca quieren un cambio, algo diferente, no importa si es un riesgo, si es irresponsable, si van a ser criticadas, si puede colapsar el sistema entero, YA NADA IMPORTA, lo que las personas muestran es un hartazgo total por lo que existe y piden algo que por lo menos abra una esperanza de mejorar, porque lo que hoy existe no cambia nada, no mejora nada… cansadas las ciudadanías de dar su confianza a la buenas opciones están votando por las otras, no importa si son malas o parecen descabelladas.

Lo que los políticos deben entender de esto es que las personas ya no los quieren, ya no ven en ellos una opción real de cambio o de bienestar, transitan por las vías de la «democracia» optando por la opción más limítrofe de la misma.

¡Cuidado! en ese escenario muy poco falta para que los modelos y sistemas políticos hasta ahora funcionales se quiebren, nada falta para que las personas comiencen a desconocer sus propios sistemas políticos y de gobierno, tenemos una crisis de liderazgo, pero en cuanto un líder social autentico surja en algún lugar del mundo, comenzarán a surgir por todos lados, derrocarán la voz de los potentados y devolverán el poder al pueblo. ¡CUIDADO! Esos líderes también pueden ser una mentira, pueden estar hechos de puro discurso, de pura comunicación política y marketing cuidadosamente ejecutado.

Es hora de dejar de pelear por el poder, de dejar de ver la política como una forma de enriquecimiento y comenzar a servir, los ciudadanos que ganan elecciones y que tienen el alto honor de servir a sus pueblos fungiendo como Gobernantes, deben sentirse dignos, orgullosos, y agradecidos. Hay que escuchar a la ciudadanía, usar las tecnologías para ello, microsegmentar todo; sus necesidades, sus alegrías, sus miedos, sus preocupaciones, sus enojos, hay que medir esas características y atender primero lo más urgente y paralelamente lo más importante, hay que usar la democracia como una herramienta para generar bienestar en la vida de los gobernados, si esto no se entiende no hay tecnología, marketing, propaganda, dinero, personas que valgan, si la política no entiende que se trata de la vida de los ciudadanos entonces ya no hay que hacer, podemos esperar lo peor.